martes, 4 de septiembre de 2012

Luis Riveros, gran maestro de la Gran Logia de Chile: A los masones “nos interesa liderar una propuesta de nueva Constitución”



El también ex Rector de la Universidad de Chile dijo que la Masonería está trabajando en una convocatoria a una Asamblea Constituyente y llamó a realizar una consulta popular sobre el tema. Reconoce que la organización “está presente en los liderazgos económicos y políticos del país”. Alertó que “uno de los riesgos que corre el país es el inducir un mayor grado de confrontación e intolerancia”.
Luis Riveros Cornejo, gran maestro de la Gran Logia de Chile, no dudó en afirmarlo: la Masonería está presente en esferas del poder político, económico y del pensamiento en Chile y quiere jugar un rol en los cambios institucionales de la nación. Quieren impulsar una nueva Constitución para el país. El también ex Rector de la Universidad de Chile indicó que “el Gobierno, más que reprimir (tiene que) liderar caminos de salida”. Riveros hizo también una radiografía de la Masonería.
-Uno caminaba por lugares públicos y veía avisos de los 150 años de la Masonería. ¿Salieron del secretismo, se abrieron, se visibilizan?
-Todo eso. Hay que tener una apertura hacia la sociedad. La Masonería en algún momento no estuvo tan visible y obedeció a periodos de crecimiento de la intolerancia en la sociedad chilena, enmarcado también por la dictadura militar. La Masonería se enclaustró. Ese enclaustramiento no debe seguir porque la Masonería tiene mucho que ofrecer a la sociedad como lugar de encuentro de ideas donde se privilegia la razón, la inteligencia, la diversidad, como fue durante los cien primeros años de las diversas logias que la componen.
-Es contradictorio con la imagen de que los masones son un núcleo cerrado.
-Eso fue resultado de tendencias en la sociedad, por lo menos durante 40 años. Pero la Masonería no tiene nada que ocultar, por lo tanto hemos privilegiado una política de apertura. Hoy acude mucha gente a los templos masónicos y a distinto tipos de actividades. Realizamos, en todo el país, visitas a las instalaciones para mostrar nuestro patrimonio cultural y lo que la Masonería hace. Tenemos una página Web con mucha información respecto a los propósitos y los métodos de trabajo. Hemos propiciado una política de acercamiento con la comunidad. Estamos en una sociedad de transparencia y no tenemos nada que ocultar respecto a nuestras prácticas y nuestros principios.
-¿Qué pasa con la incorporación de mujeres y homosexuales a la Masonería?
-Las mujeres tienen su propia organización, en una logia separada, una logia femenina y creemos que va en la misma dirección, en el mismo camino de nosotros. Ambas conservan sus tradiciones históricas. Son esencialmente las mismas inspiraciones.
-¿Por qué no juntos?
-Hay una Gran Logia mixta pero nosotros seguimos una tradición que viene del año 1700, en Europa, que es una organización de hombres. En el futuro puede cambiar eso, pero la Masonería es una organización de hombres.
-¿Y los homosexuales?
-Eso se da en el derecho de cada uno, y no constituye impedimento.
-150 años es mucho tiempo. ¿Cómo sintetiza el aporte de los masones a la sociedad chilena?
-La Masonería en sus primeros 50 años fue fundamental para la creación de la institucionalidad de la República. El aporte tuvo que ver con el desarrollo de la educación, con la legislación y las leyes laicas, la separación de la Iglesia del Estado, muchos asuntos de interés público. En los segundos 50 años hizo un aporte importante para la revisión de la Constitución en 1833 y que se encamina a la Constitución de 1925 en que se establece la separación entre la Iglesia y el Estado y se coloca al Estado como la entidad que domina en materia política, social y económica. La Masonería participa activamente en la creación de la ley de educación primaria obligatoria, en la creación del Código Laboral y posteriormente en la creación del Estado de bienestar, que tenía que ver con el desarrollo de la industria y de un Estado que dirigía todo el sistema productivo.
-¿Qué ocurre con la Logia Lautaro o Lautarina?
-Esa fue una organización que se desarrolló a comienzos del Siglo XIX que permitió aunar los esfuerzos de los patriotas en la lucha por la Independencia. Estas logias fueron inspiradas a partir de las de Europa, en las que participaron muchos compatriotas chilenos, incluyendo a Bernardo O`Higgins y Camilo Henríquez. Aunque no fue una organización estrictamente masónica, utilizaron más bien el modus operandi de la Masonería para poder congregar a distintas personas que tanto acá, como al otro lado de la Cordillera, en Mendoza, realizaron actividades que tenían que ver con la liberación del país del dominio español.
MARIHUANA, DIVERSIDAD SEXUAL: MIRADA AMPLIA
-En Chile hubo un retroceso a todo eso que señala que impulsaron los masones.
-En Chile hubo un retroceso en muchas cosas, esencialmente en la idea de que el Estado tenga un rol más predominante, activo, más inspirador de las políticas públicas, económicas y sociales. Eso se dejó de lado, prueba de ello es la situación de la educación, que fue abandona a su suerte y se incentivó la educación privada para sustituir a la pública. Estoy de acuerdo en que el Estado no puede ser el mismo que en los años cincuenta, pero también estoy de acuerdo en que no es posible sostener que una economía y una sociedad pueden ser cien por ciento manejadas por los mercados.
-Dicen que Augusto Pinochet fue masón y no impulsó esas ideas, contrario a Salvador Allende que participó de esas tesis.
-Allende fue un masón que murió como masón y fue miembro toda su vida. Pinochet no. Participó, pero tempranamente abandonó la institución. No tuvo una vida vinculada a la Masonería, ni tuvo las ideas de la institución, que tienen que ver con principios de fraternidad y tolerancia.
-Parece que la Masonería se inclina más hacia posiciones progresistas y de Izquierda que hacia la derecha y el conservadurismo.
-Esas son clasificaciones que ya no tienen ninguna relevancia. Hay gobiernos llamados progresistas que fueron bastante conservadores y también gobiernos que son de derecha y tienen inspiraciones en materia económica y social que serían más propias de un gobierno progresista. Hay un cruce de miradas. Para nosotros el tema de la solidaridad y de la fraternidad es irrenunciable.
-¿Hay sacerdotes o miembros de otras iglesias que son masones?
-Sacerdotes en Chile no he conocido, en otras partes del mundo sí. Pero en la Masonería hay muchos católicos, como protestantes, judíos, musulmanes y agnósticos.
-En el Congreso todavía se abre la sesión en nombre de Dios.
-No nos incomoda porque tenemos una fórmula que llamamos Gran Arquitecto del Universo. Yo preferiría que se usara esa fórmula, porque eso cubre a quienes creen en Alá, en Jehová, en Dios, o quienes creen en una inteligencia superior.
-Hay temas que pudieran definirse como contemporáneos. Legalización de la marihuana, la ley contra la discriminación, la diversidad sexual; ¿qué mirada tiene la Masonería?
-Una mirada amplia. En la Masonería hay gente que piensa de distinta forma sobre esos temas. No somos un partido ni una iglesia. No establecemos un solo punto de vista. Hay puntos en los que tenemos cien por ciento de acuerdo, como educación pública fuerte, bien administrada, que potencie la movilidad social. Pero en temas como la marihuana, el aborto, la discriminación sexual, hay distintas opiniones.
“AMBICIONAMOS UN ROL POLÍTICO E INSTITUCIONAL”
-Hay crisis de la institucionalidad política y de los partidos políticos. ¿La Masonería tiene un rol que jugar, se le abre un espacio?
-Desde luego, eso es lo que ambicionamos. Así lo hicimos presente durante las celebraciones de los 150 años, así lo concibieron el Presidente de la República y el presidente del Senado, quienes participaron en nuestros actos y reconocieron que la Masonería tiene que tener un rol. El presidente del Senado fue más allá y pidió que nosotros tomemos un rol más activo en el tema de la revisión de la institucionalidad que tanto necesita el país. No es un rol equivalente al de un partido, pero sí en materia de aportar razones e inteligencia a los graves dilemas que tiene el país. Puede aportar una visión, una posición que es importante. En la Masonería participan parlamentarios, autoridades, gente de muy distinta responsabilidad…
-…la Masonería tiene ministros, empresarios, académicos…
-Exactamente. Nuestros principios son bastante amplios, no asumimos algo partidista, asumimos todas las posiciones y tratamos de pedir a nuestros hermanos que las ideas las enmarquen en el concepto de fraternidad y tolerancia.
-¿Están presentes en los liderazgos económicos y políticos de Chile?
-Estamos presentes en los liderazgos económicos y políticos del país. Está todo lo presente que puede estar. Nosotros queremos influir más decididamente y que esos liderazgos contribuyan a un país de encuentros, de desarrollo y de integración.
-¿Y los sectores medios?
-Muy presente en la clase media chilena. Profesionales, comerciantes, artesanos, pequeños empresarios, desde Arica a Punta Arenas. Tenemos 227 logias a lo largo del país y un poco más de 12 mil miembros, personas diversas que están concentradas en esta clase media tan desdibujada pero que fue el articulador social más importante.
RESIDEÑAR POLÍTICAS Y CONSTITUCIÓN
-Lo mencionan como integrante de un equipo de gobierno de Michelle Bachelet.
-Nadie me ha contactado para una cosa como esa. No es algo que esté dentro de mis intereses actualmente.
-Usted fue rector de la Universidad de Chile. ¿Se podrá con este gobierno avanzar en las múltiples demandas de la educación?
-En todos los últimos años no se pudo avanzar sustantivamente en este tema, en esto incluyo a los gobiernos de la Concertación. Hoy discutimos lo del lucro, algo indebido, pero ése es un problema vigente desde 1990, no es algo nuevo. Hemos hablado de lo inapropiado de la municipalización de la educación y ese problema continuó durante todos los gobiernos de la Concertación. Hemos hablado de con qué facilidad el Estado financia la educación privada sin pedir cuenta de los resultados. Ninguna de las dos coaliciones políticas ha dado respuestas significativas, importantes, al cambio en educación que el país necesita. En este gobierno probablemente no vamos a avanzar más en esta materia. Esperamos nuevas visiones y no repetir cuestiones del pasado ante un tema tan vigente y decisivo como el de la educación.
-Hubo fuerte represión y signos de autoritarismo ante el movimiento estudiantil. Eso se ve en el tema mapuche, con los pescadores, con los trabajadores.
-Hay cuestiones que mirar objetivamente por los dos lados. Me preocupa que empiece a notarse una creciente intolerancia. El Gobierno ha actuado con bastante rudeza para reprimir actos determinados, pero también hay que reconocer que actos fuera de la legalidad también han crecido producto del activismo político o de mayores frustraciones que va teniendo la población más afectada. Uno observa choques y confrontaciones cada vez mayores y eso es preocupante porque nuestro país tiene una historia que es bastante dolorosa en materia de enfrentamientos. Uno de los riesgos que corre el país es el inducir un mayor grado de confrontación e intolerancia. En eso el Gobierno tiene una responsabilidad que más que reprimir, es liderar caminos de salida para las situaciones que se están presentando. Pero uno lo ve enfrascado en este choque que es francamente desgastador y que compromete el futuro del país.
-Está inquieto por lo que pasa en Chile.
-Sí, creo que hemos ido posponiendo problemas y eso ha ocurrido después del retorno a la democracia. Siempre decimos, “después vamos a hacer esto”, pero ese después lleva mucho tiempo y eso causa enorme inconformidad. En segundo lugar, en Chile, a pesar de que se atienden problemas de pobreza, se tiene que pensar que estamos en un país distinto del que era hace 15 años atrás y por lo tanto hay dos temas urgentes: revisar la línea de pobreza, porque hay muchos pobres que no son considerados pobres y es porque tenemos una línea de pobreza muy restrictiva; y en segundo lugar, hay insuficiencias en políticas dirigidas a la clase media empobrecida, que ha sido vital en el transcurso económico del país y está desatendida y necesita educación, salud y previsión. El llamado de atención que hemos hecho es que es necesario rediseñar muchas políticas con el objeto de que sean más distributivas y tengan más efectividad, no sólo por un tema de solidaridad, sino de efectividad económica. Eso crea el ambiente de encuentro que el país necesita. Se trata de que el desarrollo económico sea válido para unos y para otros.
-Se señala que para enfrentar los temas de fondo del país, es necesario tener una nueva Constitución y materializar una Asamblea Constituyente. ¿Usted lo comparte?
-Absolutamente. Nosotros estamos trabajando para hacer un llamado a una Asamblea Constituyente. Aquí se hizo el año 1925. Esa Asamblea podrá establecer los lineamientos fundamentales y posteriormente será el Congreso y el Gobierno los que tomarán las decisiones, pero me parece que es muy importante que exista una consulta popular sobre la materia. Hay temas como el sistema de concesiones, el binominal, el rol del Estado en la educación que ameritan una discusión distinta. Estamos mirando el país de los próximos 50 años, no el país de los últimos cincuenta años. Esa perspectiva hace falta tenerla y nosotros nos ofrecimos a ser un lugar de encuentro porque en la Masonería conviven personas que tienen muy distintas ideas, pero que tienen la inspiración de servicio al país.
-¿Los masones podrían liderar una propuesta de cambio constitucional y de Asamblea Constituyente?
-A nosotros nos interesa liderar una propuesta de ese tipo. Para que no sea vista como la propuesta del partido A o el partido B, sino como una propuesta transversal. Y que permita el encuentro de distintos sectores y distintas ideas.
Por Hugo Guzmán Rambaldi
El Ciudadano Nº130, primera quincena agosto 2012

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